“Lo que un hombre es en sí mismo, lo que le acompaña en la soledad y lo que nadie puede darle ni quitarle, es indudablemente más esencial para él que todo lo que puede poseer o lo que puede ser a los ojos de los demás.” (Arthur Schopenhauer)

Por amor al arte




Hace unas semanas visité el Centro de Arte Moderno. La exposición de uno de los mejores artistas conceptuales del mundo ha revuelto y conmocionado la pequeña ciudad en la que vivo. La verdad es que no soy yo muy de arte conceptual; aún así, no quise perderme la exposición, a la que asistí acompañado por un amigo, entendido y apasionado por todo lo relacionado con este mundo del arte contemporáneo.
Estábamos contemplando, yo atónito y mi amigo prácticamente extasiado, la "extremada belleza" de una silla con las patas dobladas, un bote de cristal con macarrones de colores,  unos ladrillos hechos añicos (obra, por cierto, muy exaltada por la crítica por plasmar de una forma inigualable la actual situación económica), cuando de repente una pieza colgada de la pared llamó su atención. Me comentó:

“Fíjate, la utilización del metal muestra la dureza de los tiempos actuales. Su color rojo vivo y los símbolos grabados advierten del peligro inminente que acosa al hombre, representan su destrucción total, el Apocalipsis del mundo tal y como lo conocemos. La leyenda que indica utilizar sólo en caso de emergencia es clara: en el último momento, cuando todo se derrumbe, cuando todo se venga abajo, sólo esta pieza, símbolo de la sensibilidad extrema y del arte en general, nos salvará”.
Estábamos en esas cuando discretamente se acercó a nosotros uno de los vigilantes de la sala para decirnos:

“Si lo desean pueden continuar la visita por esa puerta, eso no es más que el extintor.  No… No…  no se preocupen, no han sido ustedes los únicos, llevo toda la mañana haciendo la misma advertencia. La mayoría incluso se saca fotos con él.”
Hoy he repetido visita acompañando a unos familiares. El extintor seguía allí, colgado en la misma pared, pero ahora dentro de una vitrina de cristal blindado, con un guardia de seguridad a cada lado y un trabajador del museo indicando a los cientos de visitantes que se agolpaban alrededor: “No flash, por favor… no flash”

Juventud



Los jóvenes hoy en día son unos tiranos. Contradicen a sus padres, devoran su comida, y le faltan al respeto a sus maestros.
Sócrates( 470 ac-399 ac)



Mira tú que va a ser verdad eso de que la juventud ha cambiado que es una barbaridad…


He visto cosas...


«Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto Rayos-C brillar en la oscuridad, cerca de la puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia.»

De la película “Blade Runner” (1982)

La profecía


Abrí el frigorífico. Todas las cervezas con alcohol, los yogures sin bifidus, la leche sin Omega3; el zumo no es multivitamínico, ni la mermelada light; los tomates son de invernadero, el maíz transgénico; el queso no es bajo en grasa, ni el jamón de york sin sal.
Y de repente... un susurro: “Guárdate de los idus de Marzo”

Dos poemas de Zbigniew Herbert



DON COGITO LEE EL PERIÓDICO
En primera página
la noticia de la matanza de 120 soldados

la guerra ya duraba mucho
uno puede acostumbrarse

justo al lado información
de un crimen espectacular
con el retrato del asesino

la mirada de Don Cogito
salta indiferente
la hecatombe de los soldados
para sumergirse con deleite
en la descripción del espanto cotidiano

un agricultor de unos treinta años
en una depresión nerviosa
mató a su mujer
y a sus dos pequeñuelos

con precisión se describen
la ejecución del crimen
la posición de los cuerpos
y otros detalles

a los 120 caídos
inútil es buscar en un mapa
la excesiva lejanía
los oculta como una jungla

no estimulan la imaginación
son demasiados
la cifra cero al final
los transforma en una abstracción

un tema para meditar:
la aritmética de la compasión

"Don Cogito" (1974)


 INFORME DESDE EL PARAISO
En el paraíso la semana laboral dura treinta horas
los salarios son más altos los precios no dejan de caer
el trabajo físico no fatiga (a causa de la menor gravedad)
partir leña es como escribir a máquina
el sistema social es estable y los gobiernos sensatos
de verdad en el paraíso se está mejor que en cualquier parte.

En principio debía haber sido distinto
círculos luminosos coros y grados de abstracción
pero no se logró separar con precisión
el cuerpo de su alma esta llegaba hasta aquí
con una gota de grasa con un hilo de músculos
se imponía sacar algunas conclusiones
mezclar un grano de lo absoluto con un grano de arcilla
una desviación más de la doctrina la última desviación
solo Juan lo había previsto: resucitareis con vuestro cuerpo

A Dios lo contemplan unos pocos
es solo para aquellos de espíritu puro
los demás escuchan comunicados sobre sus milagros y diluvios
con el tiempo todos verán a Dios
pero cuándo sucederá no lo sabe nadie

De momento el sábado a las doce del mediodía
las sirenas mugen dulcemente
y de las fábricas salen proletarios celestes
llevando bajo el brazo sin garbo sus alas como violines

“Inscripción” (1969)

El presunto


-          ¡¡Nacho!! ¡Tú te estás dedicando a la política! ¡Reconócelo!

-          Pero qué dices hombre…

-          ¿Me tomas el pelo? Mira como tienes la cama…

 

- Esa cama solo demuestra que ando mal del riego y que tengo que dormir con las piernas en alto.

- ¡¡Pero si está repleta de billetes de quinientos!!

- Y yo que sé…lo primero que encontré por ahí.

- No me jodas, no me jodas…

- Que sí oh, será por perres.

Mi otra vida

Es una idea que me ha estado rondando la cabeza desde hace unos días. Ya he tomado la decisión. Voy a inventarme otra vida.
 
No es que la mía no me guste, no… me gusta y mucho. No me puedo quejar de nada, todo me va relativamente bien y no encuentro (a nivel personal) motivos importantes de queja. El problema, por llamarlo de algún modo, es que hace unos meses me ha dado por escribir en un blog, que esta semana me he decidido por fin a usar Facebook y que tal vez en unos días me abra una cuenta en Twitter. ¿Y dónde está el problema?. Pues que soy una persona con una vida muy común, muy normal, de gustos extremadamente  sencillos y que disfruta enormemente no haciendo nada. Temo que mi vida, al menos en estos círculos, corre el riesgo de ser… poco presentable.
 
Lo primero que voy a hacer es contratar a un guionista. Hay gente que contrata a alguien para que haga las tareas de la casa, cuide a sus hijos, le limpien el coche, atiendan de sus padres o le pinten la casa. Yo, que tengo todas esas necesidades cubiertas, he llegado a la conclusión que lo que realmente necesito es un buen guionista. Ni mi vida ni mi ingenio dan para mucho más y sería de gran ayuda disponer de alguien que me tenga preparada siempre una buena historia, el mejor comentario, el más ocurrente, la idea más genial o la más descerebrada y todo ello en el momento oportuno. Alguien al que poder decir:
“Mándale un privado a Esther, por favor. Si… esa, la que me dejó tirado como un perro  y se largó con el guitarrista de aquél grupo de rock tan famoso en la ciudad hace quince años. Sí, la misma. Con el tiempo el guitarrista se convirtió en visitador médico, está todo el santo día entrajetado y viven en un adosado en lo más pijo del lugar. Pero por favor… dale al mensaje un toquecito canalla, que se joda y me eche de menos.”
Y lo segundo, un especialista en diseño gráfico. Dicen que la tele engorda, no lo sé… lo que sí sé con absoluta certeza, lo que he podido comprobar numerosas veces y es algo que está fuera de toda duda es que mi cámara de fotos Nikon engorda. Creo que se ha activado algún programa interno de reconocimiento de rostro y por algún motivo extraño dicho programa falla; es verme a mí y la cámara se ensaña. Y con el paso del tiempo la cámara va a peor, últimamente le da por sacarme con menos pelo del que realmente tengo. Supongo que sea un defecto de fábrica del software, pues noto el mismo fallo en las cámaras de amigos y familiares. El caso es que creo no hacer ningún mal si un buen profesional es capaz de devolver a la fotografía (tampoco pido más) la belleza del original.
 
Otro asunto importante que tiene que ver con las fotos son los fondos. Me da uno pereza enorme viajar. Además, vivo a más de 500km (aproximadamente cinco horas de coche, con niño seis) de casi todas las personas que realmente me importan y cuando tengo vacaciones, lo que menos me apetece es poner aún más tierra de por medio. Pero este hecho tiene como consecuencia que los fondos de mis fotos son un tanto monótonos. Nacho en casa, Nacho en el parque, Nacho en una comida familiar, Nacho en…. He pensado que tal vez llamen más la atención un fondo tipo Nacho en las Pirámides, Nacho en el Gran Cañón, Nacho sosteniendo la Torre de Pisa, o algo sí. Después de todo el fondo, el decorado, es algo totalmente accesorio y que no tiene la más mínima importancia.

Estas dos personas se encargarían de gestionar eficazmente todos estos aspectos relacionados con mi e-vida, mientras yo me dedico alegremente a la que siempre ha sido la mía.
 
Un par de amigos a los que les he comentado la idea me han dicho:
“¡Pero Nacho! ¡Qué chifladura es esa!. ¿De verdad no te das cuenta que es una idea de un cinismo y una hipocresía que roza lo patológico?¿Pero por el amor de Dios, a quién pretendes engañar?”
¿Hipocresía? No sé… tal vez sí. Pero tampoco te creas tú que mucha más de la que suelo utilizar habitualmente. En cuanto a quién pretendo engañar... obviamente, a mí mismo.

La nueva religión


Tienen uno de sus templos en el parque que hay justo enfrente de mi casa. Uniformados con mallas ajustadas y ropas de colores fosforitos, todos los días, a primera hora de la mañana y a última de la tarde, se les puede ver procesionar.

La pereza y la gula son algunos de sus pecados capitales y tienen terminantemente prohibido los churros, los torreznos, mezclar los hidratos con las proteínas y el cigarrillo de después. Sacrificios con los que esperan alcanzar la vida eterna.
Yo, que siempre los he mirado con cierto recelo y que siempre he relacionado la felicidad con una cervecita, una tapita y el humo de un Ducados, he sido víctima de la incansable labor de proselitismo de mi doctora, ferviente feligresa y a la que visito regularmente. Con una especie de catecismo o manual para torpes donde se describe un sencillo método para iniciarse en la nueva liturgia y sus ritos, y la fe del converso, me he tirado a la calle a dar mis primeras carreras. Solo espero que las endorfinas comiencen  a hacer pronto su trabajo.

¡Jaque!

 
No te des por vencido ni aun vencido,
no te sientas esclavo ni aun esclavo;
trémulo de pavor piénsate bravo
y arremete feroz ya mal herido.

Ten el tesón del clavo enmohecido
que ya viejo y ruin vuelve a ser clavo;
no la cobarde intrepidez del pavo
que amaina su plumaje al primer ruido.

Procede como Dios que nunca llora,
o como Lucifer, que nunca reza,
o como el robledal cuya grandeza
necesita del agua y no la implora.

¡Que muerda y vocifere vengadora
ya rodando en el polvo, tu cabeza!
Fragmento del poema “¡Avanti!”
Almafuerte (Pedro B. Palacios)

Sin retorno

La nave de los loco (El Bosco)
Al parecer una empresa  holandesa, Mars One, fundada por el investigador y emprendedor Bas Landsdorp, pretende  crear una colonia humana permanente en Marte. Para evitar el elevadísimo coste que supone el regreso a Tierra, la idea es enviar a estos colonos  sin billete de vuelta. En abril de 2023, los cuatro primeros hombres y mujeres se posarán sobre Marte. Se sumarán, posteriormente, otros astronautas a un ritmo de 2 por año.

De momento, más de mil personas han enviado sus solicitudes para formar parte del proceso de selección. En cuanto estén instalados y completamente equipados en Marte los módulos: "Cervecería”, “Confitería”, “Kiosco de prensa” y “Estanco” me presento voluntario. Soy capaz de asumir ciertos riesgos pero calamidades… las justas.

Igualito



Mi abuelo Tano me contaba cómo cada vez que una persona sin recursos llegaba al pueblo, una de las casas (se había establecido un sistema de turnos rotativos) abría sus puertas para él. Comía, se aseaba, dormía y podía incluso llegar a pasar allí varios días. Algunas veces realizaban algún tipo de trabajo para la casa, pero no era lo común. Casi siempre daban noticias de familiares o conocidos de otros pueblos por los que hubiesen pasado y eran utilizados para dar noticias a personas de pueblos por los que fueran a pasar: “Hace un mes estuve en La Mata, en casa de tu hermana Bina y me dijo que no te preocuparas por nada, que ya estaba mucho mejor”. A pesar de ser una zona de pueblos muy humildes, a cualquier necesitado que pasaba por allí nunca le faltaba un plato de comida, agua caliente, un techo donde dormir y conversación, mucha conversación. Algunos eran conocidos y habituales, como Enrique “el del caldero” (llevaba un caldero donde lavaba su ropa) que como medio de vida iban de pueblo en pueblo, de casa en casa, haciendo un largo recorrido de tal forma que pasaban por cada aldea varias veces al año, pero la mayoría eran personas desconocidas que simplemente pasaban por allí pidiendo ayuda y a las que les abrían no solo las puertas de sus casas sino que compartían con ellos lo poco que en ellas había. Si esto se hacía con un desconocido uno puede fácilmente imaginar (o ya no… no estoy seguro) el grado de solidaridad que podría haber cuando por una mala cosecha, la muerte de sus animales, un incendio o cualquier otra circunstancia, la persona que se quedaba en la ruina y sin recursos para subsistir fuese un vecino, un conocido, un familiar o un amigo.

Pero que nadie se engañe, posiblemente se matarían los unos a los otros por la herencia de unas sábanas, por las lindes de unas tierras o por el turno de riego, pero cuando algo realmente importante ocurría, todo eso quedaba temporalmente aparcado. Se dejaban unos a otros lo poco que tenían para comprar tierras o simplemente hacer pan, entre todos reconstruían la casa quemada y podía darse el caso de que el que más leche tenía fuese precisamente al que se le había muerto la vaca, pues todos los vecinos acudían con una jarra en su ayuda.

Gentes duras, acostumbradas a las desgracias, casi todos sus días fueron de vacas flacas. Sabían perfectamente que, en cualquier momento, el suelo se podría abrir bajo sus pies, que ellos mismos podrían ser los próximos, y por eso mismo, eran incapaces de dar la espalda a quienes corrían peor suerte aun que ellos. Del Estado, igual que ahora, no podían esperar ningún bien y los bancos, como ahora, tampoco daban crédito al que nada tenía. Trabajo si…, había y mucho, tanto que había que trabajar dos días para poder comer uno. Aun así, nunca dudaban en paliar, en la medida de sus posibilidades, las necesidades, y no solo materiales, de todo aquel que por allí pasaba.

Hoy, no mucho tiempo después de todo esto, la situación es prácticamente la misma, vivo en un bunker al que llamo hogar, a mi vecino de puerta lo he visto sólo tres veces, me molesta que suene el portero automático y nunca abro si suena el timbre de la puerta. Igualito.

Te arrepentirás

"Cásate y te arrepentirás, no te cases y también te arrepentirás; te cases o no te cases, te arrepentirás de todos modos. Ríete de las locuras del mundo y te arrepentirás, llora por las locuras del mundo y también te arrepentirás; te rías o llores de las locuras del mundo igualmente te arrepentirás; tanto si ríes como si lloras de ellas lo lamentarás de todos modos. Confía en una muchacha y te arrepentirás; no confíes en ella y te arrepentirás igualmente.; le des o no le des confianza te arrepentirás en ambos casos; tanto si le das confianza como si no se la das lo lamentarás. Ahórcate y te arrepentirás, no te ahorques y también te arrepentirás, te ahorques o no te ahorques, lo lamentaras; tanto si te ahorcas como si  no lo haces, lo lamentarás de todos modos. Éste es, señores, el resumen de toda la sabiduría de la vida”.

Sorel Kierkegaard

Deja ir a tu pueblo


Aquí yo os haré llover pan del cielo; y el pueblo saldrá, y recogerá diariamente la porción de un día, para que yo pruebe si anda en mi ley, o no.

Ex 16:4
 
A mi amigo Leonardo, el científico, ingeniero, inventor, arquitecto, urbanista, anatomista, botánico, escritor, filósofo, artista, pintor, músico, poeta y escultor, al perfecto polímata, me lo he encontrado esta mañana en una terminal del aeropuerto de Barajas, camino de Alemania

 
 
 

La duda



A veces no sé si la valla que rodea mi casa es realmente para que no entren o para que no salga.

Nota hallada en Adén


Mi nombre es Arthur Rimbaud. A los diecisiete años, apenas llegado a París y tras escuchar de mis labios el poema “le Bateau lvre” fuí llevado, por las calles de París, a hombros de los más insignes poetas franceses de la época. Fui el enfant terrible, el genio adolescente, el rebelde, el despectivo, el transgresor; con sólo veinte años y aburrido de mi salvaje existencia decidí dejarlo todo y transformarme en un simple emigrante en busca de trabajo y de fortuna. Cambié la condición de poeta genial por la de trabajador abnegado, la literatura por la vida. Ayer buscaba la libertad escribiendo y bebiendo absenta a morro en París, hoy la busco en Abisinia trabajando duramente para poder volver a Francia millonario y así, cargado de dinero, ser feliz, casarme y formar una familia. Tal vez el destino me tenga reservada otra suerte, tal vez fracase, muera pobre en estas tierras miserables y lo único que quede de mí sea todo aquello de lo que hoy reniego.